sábado, 25 de octubre de 2014

Bizcocho de Plátano

Por fin me he puesto a ello, después de tanto tiempo sin atender los blogs, me lanzo a un nuevo proyecto: un blog de cocina y repostería. Y para inaugurarlo, os traigo la receta de un bizcocho de plátano que, hasta ahora, ha sido el que más nos ha gustado.






 

¿Por qué bizcocho de plátano?, diréis, ¡con lo difícil que es que salga esponjoso por la textura pesada de la fruta!

Pues resulta que el plátano es la fruta preferida de mi marido, pero hace un tiempo que fue operado y no puede comer nada crudo... así que me las he estado ingeniando y tras muchas pruebas en mi laboratorio (la cocina), he dado con el postre perfecto para que pueda volver a disfrutar de su sabor.

Una de las razones por las que solemos pensarnos mucho hacer o no hacer repostería en casa, es la cantidad de cacharros que acaban pringados por toda la cocina, pero para esta receta tan solo necesitaras una batidora eléctrica y una báscula de cocina.



Una vez tengamos preparados ambos instrumentos, pasamos revista a los ingredientes. Vamos a necesitar:

250 gr de azúcar
220 gr de harina
3 huevos
100 gr de aceite de oliva
3 plátanos
1 yogur natural (o un chorrito de leche)
1 sobre de levadura de 16 gr (puedes usar gaseosa también, pero no quedará tan esponjoso)
1 pellizco de sal


¡Nos ponemos a ello!

Primero mezclamos en la batidora los huevos, el azúcar y el plátano en trocitos. Te recomiendo batir primero las claras de los huevos y después añadir el resto, así queda más esponjoso.

Una vez bien batido y homogéneo, añadimos el aceite y el yogur, volvemos a batir hasta que quede bien mezclado.

Por ultimo, en el mismo recipiente en el que estas pesando las cantidades, mezcla la levadura con la harina y la sal. Remueve y añádela lentamente al resto de ingredientes dentro de la batidora. Si tu batidora no tiene una apertura en la parte de arriba, también puedes añadir toda la harina de una vez, aunque puede que termines removiendo con una cuchara si tu batidora no tiene mucha potencia.



El detalle de la sal no es obligatorio, pero a mi me gusta añadirlo a según que recetas de repostería. Que raro, ¿verdad? añadir algo salado a una receta dulce. El caso es que a parte de salar, la sal intensifica los sabores, de forma que nos deja un postre mucho más sabroso.

Una vez toda la mezcla esté homogénea, viértela a un molde apto para horno, previamente cubierto por papel vegetal para facilitar el desmolde. 




Otro detalle que me gusta mucho añadir a mis bizcochos y que le da un toque dulce y crujiente es esparcir azúcar moreno sobre la mezcla antes de meterla al horno.

Dejadlo en el horno, previamente recalentado, a 180 º durante unos 30-40 minutos. El tiempo dependerá sobretodo del tipo de molde que uséis, así que id comprobando pinchando con un cuchillo o un palillo.

Este es el resultado.



Probadlo en casa y ya me diréis si os ha gustado. Animaos y subid fotos, seguro que cada una tenéis un último toque especial que hace que vuestros bizcochos sean únicos.


Muchas gracias a todas por leer mi blog, pronto traeré más recetas para compartir.